¡Estamos vivos! Y más que vivos, estamos en Bali, sí, directamente desde el paraíso. Sabemos que no hemos actualizado el blog como nos hubiese gustado, pero es que el programa de televisión nos ha robado ¡muchísimo tiempo! Pero muy bien invertido, eso por supuesto. Y creo que puede ser interesante poneros al día de lo que ha pasado durante estas dos semanas de rodaje sin descanso. ¿Preparados? ¡Acción!

El vuelo hasta Indonesia estuvo genial aunque un poco pesado después de ocho horas de escala en Dubai y otras tantas de viaje. Debo confesar que estaba aterrorizada por muchos motivos, y es que para mí ¡era todo nuevo! La primera vez que llevaría moto después de 10 meses de carnet y sin coger ninguna, la primera vez que viajaba como mochilera y a un país asiático y la primera vez que grababa un programa de televisión para nacional e internacional. Todo era aprendizaje y por supuesto, todo eran miedos.

Recuerdo el impacto que me generó ese calor tan húmedo justamente al salir del aeropuerto. Y pensé que no aguantaría aquí dos meses enteros. Lo mismo me pasó cuando cogí la moto por primera vez, una Honda Tiger 250 customizada que me acompañaría durante dos intensas semanas. Fue durísimo la adaptación al país y casi sufro un ataque de pánico el segundo día de estar rodando por estas carreteras. Siendo novata, conduciendo por la izquierda y lo peor de todo: con unas normas de circulación que distan mucho de las nuestras. Que si claxon, que si adelantamientos, que si ahora me meto en el arcén porque casi me atropellan, que si camiones y autobuses, y así un sinfín de situaciones en las que no podía aguantar más. Ese día maldecí haberme metido en todo esto, en algo que de momento no me hacía feliz. Y es que para mí es sumamente importante ese instante de conexión con la moto. Yo lo llamo “la sensación”. Es como un cosquilleo chispeante que empieza por el estómago y recorre toda la espina dorsal con un dulce escalofrío, y sonríes sin parar bajo el casco mientras la brisa te golpea en el cuerpo. Estás rodando por una carretera alucinante con tu moto y ese instante lo recuerdas con una felicidad infinita. En este viaje que empezaba, todavía no lo había sentido. Nada. No había nada. Todo eran miedos, estrés, ansiedades y nerviosismo que se iban acumulando hasta que ya no pude más. Suerte del maravilloso equipo de La Competencia y sobre todo, de mi alma gemela, Alberto, que supo encontrar las palabras adecuadas para devolverme el ánimo y calmarme.

Poco a poco fui encontrando esa sensación y fue desbancando a todos mis miedos, que ahora se encuentran enterrados Dios sabe dónde. Hasta ahora llevo más de 1.000 kilómetros en moto y he conducido por aceras, entre los coches, adelantado a camiones, hecho muchas curvas y sobre todo, mucho tráfico. ¡Creo que soy toda una experta yendo en parado! Aunque de momento, me cuesta un poco hacer curvas pero por suerte, ¡voy mejorando poco a poco! El único problema será cuando vuelva a casa y no tenga moto. Pero de eso, ya nos preocuparemos en otro momento.

Grabar un programa de televisión ha sido más duro de lo que me imaginaba. Fueron jornadas larguísimas, nos levantábamos a las 5 de la madrugada y nos íbamos a dormir a las 11 de la noche. Sí, más de 12 horas trabajando. En estas dos semanas hemos grabado una promoción de Sex Riders. Por lo tanto, era muy importante encontrar un buen contenido y grabar unas imágenes espectaculares. Por suerte, lo conseguimos. Viajamos a Java donde asistimos al Pon Festival en el Monte Kemukus, un festival con más de 5 siglos de antigüedad donde las personas deben tener relaciones sexuales con desconocidos para aumentar su riqueza y fortuna. Conocimos a un Bisu, un andrógino de la comunidad Bugi en Sulawesi, y nos ahumamos la vagina con los tantos productos que venden en Indonesia para secarse la zona íntima. Gracias a Esther, la responsable de contenido, que siempre estuvo a mi lado en todo momento, enseñándome cómo debía estar delante de cámara y cómo expresarme. Todo esto mezclado con unas imágenes grabadas por Yeray, un motero adorable y ¡experto en grabación con drone! Estuvimos acompañados por nuestro productor ejecutivo, Joaquín, ¡que también viajó en moto con nosotros!

En estas dos semanas nos hemos endurecido mucho y hemos aprendido lo que significaría grabar Sex Riders: trabajo, trabajo y largas jornadas de trabajo. Pero nos hizo tremendamente felices, así que nos quedamos con eso.

Por mi parte debo seguir creciendo. Aprendiendo inglés cada día ya que el programa ¡es bilingüe! Y en ese sentido, me vi muy floja. Necesito rodar y rodar para que cuando tengamos que repetir el plano 5 veces, sepa dar la vuelta con facilidad y seguir adelante (he hecho incontables croquetas). También, ¡aprender a viajar! Jamás había viajado de esta forma, estando en contacto tan directo con las personas que nos encontramos en el camino. Al principio estuve muy cortada, totalmente ajena a la cultura y muy reservada en mí misma. Yo no soy para nada así, pero me costó sentirme cómoda. Por suerte, tenemos un mes y medio para viajar y conocer personas, para hablar con los locales y aprender. De momento, ¡voy muy bien!

Volvemos a España el 14 de septiembre pero antes nos esperan miles de aventuras y anécdotas. Nosotros lo grabaremos todo para que viajéis a nuestro lado a través de nuestro Youtube y de la serie Motochileros. Por supuesto, ¡estamos súper activos en las redes sociales! Ya hemos llegado a los 10.000 seguidores en Instagram y estamos ¡maravillados!

Os dejo con unas fotos del rodaje, ¡para que lo disfrutéis al máximo!

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Mojokerto Mercado

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¡Os queremos mucho!

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